OPINIÓN | Nintendo Switch: Ilusión, amargor y postres

Hace unas cuantas noches, a las cinco menos cinco de la mañana, un servidor se despertaba, por primera vez en mucho tiempo (de no ser por el Día de Reyes) con una sonrisa de oreja a oreja. Se iba a presentar la Nintendo Switch y, aunque había muchas dudas, temor e inseguridades, estaba lleno de ilusión… y parece que no era el único.

Ilusión es justamente la palabra ideal para describir la conferencia que dio Nintendo: ilusión de volver a ver una consola de Nintendo, ilusión de ver un nuevo Mario tocho, ilusión de ver a Nintendo apostando por nuevas IPs (Arms y una segunda oportunidad a Splatoon), ilusión por las third parties, ilusión por Zelda: Breath of the Wild

También se veía a los conferenciantes llenos de ilusión, con una conferencia muy teatral y coordinada, en la que a cada cambio de ponente o entrada de vídeo, se chasqueaban los dedos: ¡Clack!, como el ya icónico sonido de la Nintendo Switch.

La noticia de los 299.99 dólares también era entusiasmadora, y la consola parecía ofrecer posibilidades infinitas: Jugar en casa, con los mandos juntos en un soporte o separados; desconectar la consola del televisor y tumbarte en la cama a jugar, salir con en ella a la calle y jugar en el bus de camino a ver a tus colegas. Ya reunido con ellos, separar los mandos y jugar a algo más dinámico… Nintendo parecía querer decirnos Juega a lo que quieras, donde quieras y como quieras.

Me dormí con toda la seguridad de que la Nintendo Switch apelaba a prácticamente, todas las audiencias del videojuego, que podía atraer tanto a los casuals y las familias que vinieron con la Wii, como a los jugadores más hardcore. Nintendo Switch tenía todos los ingredientes necesarios para triunfar, ahora solo hacía falta cocinarlos de manera adecuada.

Y a la mañana siguiente me volví a despertar. Con sueño y legañas en los ojos, cansado, había dormido poco… Era el talante perfecto para recibir las primeras noticias de la consola a posteriori y también para pensar sobre ella: La consola costará 329.99 euros.  No vendrá con ningún juego incluido por ese precio (muchos asumimos que el 1, 2, Switch! Sería el nuevo Wii Sports). ¡Horror! Las familias no gamers reunidas alrededor de la consola quizás corran despavoridas hacia otras plataformas que por el mismo precio contienen varios juegos.

La consola solo tendrá 32GB de almacenamiento, y Zelda: Breath of the Wild ocupará  13.4 GB, es decir, un 40%. Tengo algún juego en el PC que ocupa 35. En cualquier caso, no me preocupan tanto los juegos de Nintendo en este aspecto, como los de third parties. De acuerdo, es ampliable con una tarjeta SDHC o SDXC, pero necesitaría gastar más dinero que el de la compra inicial.

El internet será de pago. Esperable, Nintendo también quiere subirse al carro de Xbox Live Gold o PlayStation Plus. Lo que no es tan esperable es que cada mes solo me ofrezca un juego de NES o SNES al que únicamente podré jugar en ese periodo de tiempo.

Parece que ha habido lío en la cocina de Nintendo y el plato ha resultado bastante más amargo de lo que muchos esperábamos.

No obstante, cuando más llena estaba mi boca de ese amargor, me empecé a encontrar con artículos hablando sobre los eventos hands-on de Nintendo, y la maravilla que es jugar en esta plataforma.

Me encontré con un vídeo de la Nintendo Switch moviendo el nuevo Zelda y el Mario Kart 8 Deluxe, y aunque sabía lo que podía esperar, de alguna manera mi cerebro no estaba preparado para eso. Juegos de tal magnitud corriendo en una máquina diminuta, si la comparamos con cualquier otra consola de sobre mesa. Parecía un sueño, pero no, estaba ahí, ¡y solo estaba viendo un vídeo! ¿Cómo voy a reaccionar cuando podamos experimentarlo con nuestras propias manos?

Los juegos anunciados, los materiales, la sensaciones al jugar de la gente que la ha probado, las posibilidades da la consola y sobre todo de esos JoyCon tan locos… Esa ilusión inicial volvía a invadirme, aunque esta vez no era la ilusión de un fan que quiere que todo salga bien y se lo cree. No, esta vez era la ilusión de saber que estamos ante una revolución.

Con esta idea en mente, me he dado cuenta de que tenía que rectificar. Quizás Nintendo no hubiese estado preparando un plato delicioso, sino todo un menú, uno con buenísimos ingredientes y con platos mejores y peores, pero sobre todo un menú cuyo postre se sirve el día de lanzamiento. No sé a vosotros, pero a mí el postre, por muy amargos que sean los platos principales, siempre me deja buen sabor de boca.

Etiquetas Nintendoswitch

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Saúl Parra

Saúl Parra

Juego a videojuegos, leo sobre ellos y de vez en cuando también escribo. Hacerlos es un proyecto a corto plazo. Espero que me den algún logro.

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