Análisis Superbrothers: Sword & Sworcery EP

Tan pronto como nos situamos en la pantalla del título nos asalta esa sensación de que estamos ante algo diferente, algo que jamás hemos probado y de la cual no tenemos ni la más remota idea de cómo va a funcionar.

A la hora de entrar en materia, nos damos cuenta de que esa extraña cosa que nos hemos montado en nuestra imaginativa cabeza “no es tan así”, pero esa sensación de expectación por lo desconocido se conserva durante toda la aventura. Si tuviese que definir con una palabra a este Superbrothers, la elegida sería ‘inmersión‘. Desde el primer momento en el que tomamos control sobre nuestro enigmático personaje nos vemos introducidos en su mundo irremediablemente. Un mundo de fantasía con sus bosques espesos, pueblos de leñadores, dragones y princesas, salvo que aquí no hay dragones que matar ni princesas que salvar. Resulta especialmente meritoria esa capacidad de Capybara Games para sumergirnos en tal escena de una manera mucho más eficaz que la mayoría de proyectos actuales de gran envergadura, y es que precisamente al contrario que estos, a esta obra de la compañía canadiense no le hacen falta los últimos efectos, ni texturas de alta resolución, ni el más grande de los desembolsos económicos, si no que nos meten en situación mediante una estética pixel art tan retro como efectiva.

Bajo esa aparente simpleza gráfica se esconde un apartado artístico con un nivel de detalle marcado por el mimo. La interactividad con muchos elementos del escenario como pueden ser el follaje y la fauna, unido a la interacción con los -escasos- personajes que ambientan el juego inundan de vida la obra de Capybara Games. Para rematar la faena y remarcando quizás (a modo personal) el apartado más sobresaliente del juego, la banda sonora creada por Jim Guthrie eleva la experiencia a un nivel más alto todavía, con unas piezas musicales que atribuyen al juego una personalidad especial y consiguen hacer disfrutar incluso al oído más exquisito. Por ello recomendamos jugar con un buen sistema de audio para apreciar hasta el más mínimo detalle sonoro.

Sword & Sworcery no deja de ser un aventura gráfica del tipo ‘point & click’ en la que absolutamente todo se puede manejar con el ratón, aunque puedes usar las teclas ‘WASD’ para mover la cámara por todo el escenario, utilidad que sirve de gran ayuda para conseguir una mayor fuidez, ya que es más rápido y menos engorroso que hacerlo con el propio ratón. Lo que diferencia esta obra de la típica aventura gráfica al uso es su mecánica. Aquí no encontraremos puzzles complejos per se, teniendo estos un tipo de resolución que dependerá más de combinaciones secuenciales y la lógica aplicadas a un ‘dónde’ más que a un ‘cómo’.

Y es aquí donde radica el principal escollo para algunos jugadores, el juego no está disponible en nuestro idioma, y el inglés del que hace gala no es precisamente sencillo. No es que nos encontremos ante una aventura gráfica conversacional, pero eventualmente los personajes nos darán pistas que nos indicarán hacia dónde debemos ir o qué es lo que tenemos que conseguir, y si no se tiene un nivel suficiente del idioma podremos quedarnos muchas veces en tierra de nadie, sin el conocimiento de objetivos a corto y largo plazo, con la sensación de que estamos paseando por los escenarios sin pajolera idea de qué hacer y la frustración consecuente de estar perdiendo el tiempo.

Otro elemento diferencial es la lucha. En el momento de entrar en combate, acto que se produce en contadas ocasiones en el juego, la cámara se acerca, la música te acelera el ritmo y, en una sencilla mecánica en la que el escudo y la espada son los únicos elementos que puedes utilizar, se desarrolla una épica pelea, a la que una vez pillada el truco no supone mayor reto, pero que consigue amenizar la monotonía del paseo constante.

Esta versión analizada corresponde a la de compatibles, pero me consta que la disponible para iOS es exactamente igual, salvo por el control táctil, algo obvio por otra parte.

En definitiva, Superbrothers: Sword & Sworcery EP es un juego que podrá gustar más o menos, que en ocasiones puede resultar poco intuitivo, pero que es merecedor de ser jugado aunque sea sólo por el hecho de pasear por sus bellos escenarios y disfrutar de la sublime y fresca banda sonora.  Además, su tramo final es una absoluta maravilla con un desenlace muy emotivo. Mi cabeza sigue armonizada con alguna de sus melodías, y se que pasará mucho tiempo antes de que deje de hacerlo.

 





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Pol Coto

Administrador de sistemas y estudiante de diseño de videojuegos. Cuando empecé en esto de jugar Mecano estaba de moda y los Power Rangers no eran ni un proyecto. En los últimos años dedicado al mundo del PC. Apasionado de la fauna. Ah, y me gusta saber y ganar.

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