Análisis | Sine Mora

De vez en cuanto, en algún genero olvidado o marginado, surge un juego, que evocando a los clásicos, introduce elementos actuales y crea una mezcla que revitaliza el género, os presentamos Sine Mora.

Parece ser que los géneros condenados por las grandes distribuidoras, se resisten a sucumbir realmente. Si las aventuras gráficas están ahora más vivas que nunca, Tim Schafer, Al Lowe y Péndulo Studios se encargan de ello, los Shoot’em’up se resisten a quedar olvidados. En el caso de estos arcades de disparos, las plataformas de descarga digital se encargan de ello, con reediciones de clásicos atemporales, o con nuevas llegadas como este nuevo Shoot’em’up de los húngaros Digital Reality en colaboración con Grasshopper Manufacture, el estudio de Goichi Suda (Suda51), responsables de Killer 7, No More Heroes o Shadows of the Damned. Esta colaboración nos llamaba la atención, dado que si el grupo de Suda51 está a cargo del apartado artístico, siempre dan la talla, y por parte de Digital Reality afirmaban que querían revitalizar el género siendo fiel a sus raices. Tenemos un planteamiento interesante y prometedor, veremos que han conseguido.

La venganza es un plato que se come frío, muy frío

El apartado argumental, nunca ha sido de gran importancia en este tipo de juegos y solo servía para ubicarnos en un contexto siendo casi siempre dentro de un conflicto a nivel mundial o planetario. En el caso de Sine Mora, comienza su innovación presentando un argumento mucho más rico y con gran cantidad de matices e incluso giros argumentales, lo cual es tan poco común que al principio nos desconcierta. Esta situación de desconcierto se agrava, al principio, debido a la habilidad que tendrán los protagonistas de viajar en el tiempo, de modo que dentro de un mismo nivel, y usando diferentes personajes, cada uno con su avión característico, realizaremos misiones en distintas épocas.

La historia se basa en la cruzada que realiza un padre para vengar la muerte, asesinato, de su hijo que tras negarse a cumplir con sus órdenes, de participar en el genocidio de una de las razas de este mundo en el que se desarrolla la acción, es ajusticiado por el copiloto del avión que pilota. Ronotra Kross, para vengar a su hijo, Argus Pytel, involucrará a otros personajes como Akyta Dryad que ayuda a Ronotra coaccionada por este, Durak última superviviente de la raza exterminada, así como Lynthe Ytoo o Myryan Magusa que servirán de apoyo y Garai 74/22876 un robot que debido a su precisión, y que no es un ser vivo, se encargará de las misiones más arriesgadas.

Si bien, el argumento para muchos aficionados al género será superfluo, es de agradecer a los desarrolladores que doten al juego de un contexto tan rico, lleno de matices y contenido filosófico, que nos invitará a la reflexión sobre las motivaciones de cada personajes y sobre si el fin justifica los medios.

Como comentamos al principio, será un tanto costoso ubicarnos por los continuos saltos entre personajes y épocas, pero será cuestión de ir ubicando a los personajes, y la habilidad para saltar en el tiempo y podremos disfrutar de la historia. También se ofrece la posibilidad, para aquellos que no quieran más que disparar, de acelerar las cortas cinemáticas, o saltar las reflexiones de los protagonistas antes y después de las fases.

Bella venganza

Sine Mora presenta un despliegue de gráficos abrumador. Hará uso de un engine gráfico 3D, pero limitado por un desplazamiento horizontal 2D, exceptuando las cinemáticas, en las cuales habrá rotaciones y zoom que nos mostrarán la acción desde un punto de vista menos rígido.

Los modelos de las naves, pese al pequeño tamaño que presentan durante las fases jugables, están perfectamente diseñadas y acabadas, algo que se podrá comprobar en las cinemáticas, en las cuales podremos disfrutar de los diseños de Mahiro Maeda, diseñador de animes como Evangelion, Nausicaä del Valle del Viento o Porcco Rosso del genio Hayao Miyazaki, en todo su esplendor. Si conocéis estos animes, especialmente los dos últimos, podréis ver la impronta de Maeda en cada detalle del diseño de artefactos del juego.

El engine gráfico se comporta de forma excelente, y en ningún momento veremos caer la tasa de imágenes por segundo, pase lo que pase en pantalla. Esto es algo que agradecemos, durante los enfrentamientos con los gigantescos jefes, momentos en los que la pantalla será un conjunto de balas enemigas, algunas de un tamaño tan reducido que serán casi imperceptibles, que vendrán a poner fin a nuestra rebelión.

Los escenarios están llenos de vida, con multitud de planos con acción a varios niveles, un gran ejemplo de esto es el nivel de la fábrica, en el cuál, en segundo plano, podremos ver como se ensamblan robots o chorros de metal fundido que se empleará para  la fabricación de los mismos.

Por último. y no menos importante, el diseño de los jefes, es de una inspiración y variedad muy notable. Encontraremos ingenios mecánicos diseñados, como ya comentamos anteriormente, por Mahiro Maeda, que se caracteriza por realizar diseños biomecánicos, máquinas que se asemejan a seres vivos. Hay una gran cantidad de ellos, dado que no solo se encontrarán al final de las fases sino que también podremos encontrar alguno a mitad de camino. Todos tienen multitud de armas y puntos de impacto, con su propia barra de vida, que tendremos que derrotar uno a uno para poder vencer al jefe completo.

Sonido

El apartado de efectos cumple sobradamente, con todo tipo de efectos esperables en este tipo de juegos, explosiones, disparos, enormes enemigos, e incluso las voces de los personajes, que hablan en un idioma que no he podido identificar, todos están al nivel del resto del juego. Mención aparte merece la banda sonora, que esta firmada por otro viejo conocido, Akira Yamaoka, compositor de la banda sonora de la saga Silent Hill. La banda sonora se mantiene a nivel como los efectos sonoros, acompaña perfectamente la acción con melodías tranquilas o cañeras dependiendo de la situación.

Sembrando el cielo de explosiones

Sine Mora es una delicia visual, y de la misma manera, también lo es en el plano jugable. Como bien anunciaban sus desarrolladores, el título se asienta en las raíces clásicas del género y va innovando poco a poco, hasta que produce un efecto revitalizante en este tipo de juegos. Sigue la estela dejada por Ikaruga o Radiant Silvergun, creados por Treasure, y lanzados originalmente en el mercado domestico para Dreamcast y Saturn, y que también se encuentran en el bazar de Xbox Live. Mencionamos estos títulos, especialmente ikaruga, dado que implementan en el aspecto jugable, una habilidad especial, que permite que en la dinámica jugable de disparar y esquivar, entre en juego una nueva dimensión.

En el caso de Sine Mora esto ocurre gracias a la posibilidad que nos brinda la habilidad de ralentizar el tiempo. Este tiempo bala, nos permitirá ser muy precisos a la hora de sortear la ingente cantidad de proyectiles enemigos. A esta precisión ayudará que la zona de impacto de nuestra aeronave se verá reducida, de manera que podremos trazar una trayectoria entre los disparos que nos mantenga con vida. También habrá momentos en los que demostrar nuestra pericia a los mandos del avión, con fases en las que tendremos que avanzar por zonas muy estrechas, donde chocar contra las paredes o activar un sensor de presencia, supondrá nuestra muerte inmediata.

Otro aspecto clave en Sine Mora será la ausencia de barra de vida, lo cuál, al contrario de otros “shmup”, no significa que de un impacto demos con nuestros huesos en el fondo del barranco. En este juego se representa con una cuenta regresiva, que se verá penalizada al recibir impactos, y que se verá aumentada al derrotar enemigos. De esta manera no podremos limitarnos a una de las dos facetas, ataque o defensa, sino que deberemos combinarlas para sobrevivir el tiempo necesarios para llegar al final del nivel.

El juego tiene características clásica, como el uso de power ups para el arma principal de cada avión, que se podrá mejorar varias veces, pero si recibimos un impacto esta mejoras volverán a flotar teniendo un tiempo limitado para recuperarlas. También encontraremos las destructivas armas secundarias, así como bonificaciones de puntos, tiempo, vida y escudo.

La dificultad, santo y seña de este género, está presente en este juego, hasta niveles muy altos, pero, como en muchos juegos que aprovechan la sabiduría de los clásicos, no tienes la sensación de que sea injusto, sino de que tú mismo no te has preparado lo suficiente y tú habilidad no ha sido suficiente. Por otro lado, y con un muy buen criterio por su parte, los desarrolladores han implementado dos niveles de dificultad, normal y locura, de modo que los neófitos podrán disfrutar del título y los guerreros más curtidos tendrán un desafío más que considerable.

Como hemos comentado en el apartado dedicado a la historia, los saltos en el tiempo serán constantes en la evolución del modo historia, pero este no será el único que encontraremos en este juego, sino que tendremos a nuestra disposición un modo de enfrentamiento contra jefes, para poder prácticas estos duros enfrentamientos, o disfrutarlos una y otra vez. En el modo Arcade podremos seleccionar las fases que hayamos superado en la historia así como cualquiera de los personajes, cada uno con su aeronave propia, que hallamos desbloqueado, para superarlas. Por si esto no fuera poco, en este modo, podremos usar habilidades que en la historia no estarán disponibles, como son la posibilidad de rebobinar la acción, o crear un escudo que nos mantenga a salvo de los disparos enemigos.

La única pega que le podemos poner a nivel jugable, es la total ausencia de multijugador, ya sea local o en línea. En mi opinión esta decisión, puede deberse a la posibilidad de ralentizar el tiempo, pero no creo que este se un handicap, ni para jugar localmente, ni por supuesto en línea. Una mancha que separa el juego de la excelencia, dado que es estos juegos el multijugador da mucha vida, pero que no deja de ser anecdótico, debido a la gran calidad que atesora.

Aproximación silenciosa, golpe contundente

La historia se puede superar, dependiendo de nuestra habilidad, en 2-3 horas, pero el juego ofrece bastantes extras y modos de juego como para tenernos entretenidos durante un buen tiempo. No olvidemos que el nivel de dificultad más difícil lo convierte en un reto solo apto para expertos o para aquellos que quieran convertirse en uno.

Conclusión

Sine Mora en uno de esos títulos, que merecen más de lo que obtendrán, por el mero hecho de nacer en un familia caída en desgracia. Es una lástima para aquellos que, por este o por otro motivo, no disfruten de un título que aúna a tres grandes nombre del mundo del videojuego, Goichi Suda, Akira Yamaoka y Mahiro Maeda. Un elenco que no disfrutan muchos juegos descargables y que solo son la carta de presentación del título, que se oculta tras ellos.

Recordemos que la versión de PS3 fue cancelada y solo los usuarios de Xbox Live podrán hacerse con este título, por 1.200 Microsoft Points

Un juego de gran factura técnica, muy divertido, y que supone un desafío que siempre te deja con ganas de seguir. Un juego que por derecho propio debería entrar en los mejores del año, y como el año pasado ocurrió con Bastión, no solo de plataformas descargables, sino de todas las plataformas en conjunto.



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Javier Fraga

Topógrafo, madrileño de adopción y canario de nacimiento. Obvio que me gustan los videojuegos, pero disfruto del resto de artes narrativas por igual, cine, televisión, literatura (tradicional o ilustrada), etc. Deportista aficionado a dispares disciplinas como futbol, padel, squash o snowboard. Como todos sabréis (y aquellos que no arderéis en el infierno) soy el presentador del Podcast de Tecnoslave y también analista de la web.

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