Análisis Ni No Kuni: La ira de la Bruja Blanca

Hablar sobre Ni No Kuni nos obliga a hacer una reflexión sobre el género JRPG. Son muchos los que han afirmado que es un sector muy manido y desgastado, con pocas novedades y un potencial creativo anclado en el pasado. Sin embargo, estos últimos años han llegado algunos títulos al mercado que han lapidado esa afirmación. Si bien es cierto que ya no es un género que esté de moda, hay que tener en cuenta que sigue teniendo muchos aficionados detrás; gente que reclama aventuras y experiencias como la que hoy nos ocupa. Ni No Kuni puede ser muchas cosas, tanto buenas como malas, pero no podemos negar la evidencia: se trata de una obra que, junto con otros títulos no menos importantes, ha recogido el testigo generacional del rol japonés. La puerta mágica hacia el otro mundo está abierta, y esperamos que por ahí pasen más juegos como este en el futuro.

  • Plataforma: PlayStation 3
  • Desarrollador: LEVEL-5
  • Editor: Namco Bandai
  • Fecha de lanz amiento: 1 de febrero de 2013
  • Género: JRPG

Ni No Kuni es el resultado de una de las colaboraciones más interesantes de los últimos años. El Studio Ghibli ha trabajado codo con codo junto a la desarrolladora LEVEL-5 para que podamos disfrutar de este magnífico resultado. Fruto de las expertas manos de Ghibli es la línea de dibujo de los personajes, además de los decorados, la ambientación y la banda sonora del juego; recordemos que Joe Hijaisi y la orquesta filarmónica de Japón cogen la batuta de este proyecto sonoro para deleitarnos con uno de sus mejores trabajos. LEVEL-5, por su parte, afrontaba este proyecto con la determinación de crear su primer gran y único universo de rol. Famosos por su trabajo en Rogue Galaxy (PS2), Dragon Quest VIII (PS2) y la saga Profesor Layton (DS, 3DS), la joven desarrolladora japonesa se ha superado con este nuevo título. La participación del Studio Ghibli en el proyecto ha sido clave para lograr el empuje mediático y creativo que necesitaba la compañía. Y no es para menos: del estudio de animación japonés han nacido películas como ‘Mi vecino Totoro’, ‘La Princesa Mononoke’ o ‘Ponyo’ (por poner varios ejemplos). Ghibli ha creado escuela y tiene seguidores repartidos por todo el globo.

ni no kuni hands on preview Análisis Ni No Kuni: La ira de la Bruja Blanca

Si nos fijamos en los anteriores trabajos de LEVEL-5, podemos ver que la desarrolladora ha caminado poco a poco en busca de su identidad personal. Desde mi punto de vista, este es uno de sus mejores juegos: tiene ese aura de grandeza que solo tienen las mejores obras. Cuando jugamos a Ni No Kuni, no podemos evitar acordarnos de otras leyendas del mundo del videojuego, como Pokemon, Dragon Quest VIII – el cuál fue desarrollado por ellos –, Final Fantasy – sus primeros juegos numerados –, y un largo etcétera. Creo que esta comparación no es un detalle negativo, sino todo lo contrario: se agradece un juego de este tipo en un sector sobrecargado de shooters en primera persona.

La búsqueda del amor

Ni No Kuni nos pone en la piel de Oliver, un joven muchacho que vive con su madre en la ciudad de MotorVille. Las primeras horas del juego son bastante guiadas, llenas de tutoriales explicativos para enseñarnos las premisas básicas del juego. No voy a profundizar mucho en la trama para no hacer spoilers, pero veo necesario abordar algunos detalles introductorios. Oliver no tiene problemas y podría decirse que vive una vida como la que hemos vivido cualquiera de nosotros. Sin embargo, un día es suficiente para que todo eso cambie; su vida da un giro de trescientos sesenta grados y se ve obligado a madurar a marchas forzadas: su madre fallece y él se queda sin su gran apoyo. Los días pasan, pero Oliver sigue encerrado en su cuarto llorando por la pérdida. Tras tres días de agonía, una de sus lágrimas despierta a su osito de peluche. Oliver se muestra escéptico en un primer momento, aunque pronto descubre que ese osito es real y que se llama Drippy. Además, para más intríngulis, ese osito con farol por nariz, le explica que todavía puede salvar a su madre; aunque para ello es necesario visitar Ni No Kuni, el mundo mágico del cuál procede Drippy. Todas las personas de esa dimensión son proyecciones del mundo real de Oliver; por lo tanto, si salva a su madre en ese universo, conseguirá revivirla en su mundo real.

Graficamente, Ni No Kuni podría definirse como un conjunto de pequeñas obras de arte que, siendo elaboradas artesanalmente por Ghibli y proyectadas en la pantalla por LEVEL-5, dan como resultado un trabajo muy rico en detalles. Llama especialmente la atención la expresividad de los personajes; sobre todo teniendo en cuenta que hay multitud de secundarios: nunca te da la sensación de ver rostros planos o repetidos. Cada zona está decorada y pintada con la temática dominante de ese lugar. De esa manera, a lo largo de nuestra aventura nos encontraremos con bosques, desiertos, lagos, volcanes, etcétera. Las cinemáticas del juego son una auténtica delicia visual; te dará la sensación de estar viendo una película de animación. En la primera parte del juego son abundantes, aunque durante el desarrollo de la historia echarás de menos alguna cinemática más. La recta final vuelve a compensar esa balanza y nos ofrece un espectáculo visual al nivel de los mejores trabajos del Studio Ghibli. Sin duda alguna es uno de los mejores aspectos del juego.

Ni no Kuni Site Relaunch Análisis Ni No Kuni: La ira de la Bruja Blanca

Las ciudades gozan de mucha vida gracias a la diferenciación entre personajes, cantidad de elementos con los que interactuar, sensación de movimiento, misiones secundarias… Otro detalle que refuerza esa verosimilitud son los pensamientos grupales: si ha ocurrido algo reseñable en la ciudad, todos se muestran preocupados; un rey perezoso, por ejemplo, puede hacer que el resto del pueblo se sienta sin líder, sin rumbo.

El rendimiento del juego es excelente. No notas mucho los tiempos de carga y apenas hay bajadas de frame. Todo fluye sin problemas y ayuda a la satisfacción final del jugador. Sientes que todo está dispuesto con cariño y precisión. Parece increíble que un título tan extenso funcione de forma tan solvente en PlayStation 3. Ni No Kuni no tiene nada que envidiar a otros juegos del género. Aprovecha muy bien los recursos de la consola y es muy vistoso, aunque es cierto que hay juegos más potentes.

Cuida de tus Únimos y ellos cuidarán de ti

El sistema de combates de Ni No Kuni es una mezcla de Action RPG y rol por turnos. Las peleas nos han recordado mucho al sistema usado en juegos como Final Fantasy VII Crisis Core o Final Fantasy Christal Cronicles. Con el nuevo sistema de batallas que ofrece Ni No Kuni pierdes la lentitud y pausa de los combates por turnos; mientras que, por otro lado, consigues dinamismo e inmediatez, además de movilidad total por el escenario del combate. Al comenzar cada batalla tendremos que seleccionar con quien queremos combatir: personaje o únimo. Oliver y sus amigos humanos son útiles, aunque en la gran mayoría de ocasiones optaremos por nuestros simpáticos compañeros: los únimos. Estas criaturas son las mascotas de todo buen mago, así que Oliver no podía ser menos: poco a poco irá capturando más para hacerse más fuerte y completar su misión. Podremos llevar hasta un máximo de tres por personaje, aunque no podremos capturar a los únimos que veamos en combates hasta cierto punto de la aventura.  Es cierto que los únimos pueden recordarnos al universo Pokemon, pero Ni No Kuni difiere mucho del planteamiento, objetivo y paradigma clave del juego de Ash Ketchum y compañía. Los únimos son importantes, pero los verdaderos protagonistas son Oliver, Drippy y su aventura en ese universo. El único elemento de los combates que nos ha parecido bastante molesto es la IA de los aliados. Los enemigos reaccionan bien ante los problemas, pero nuestros aliados son un auténtico coladero: cuando menos te lo esperes, te habrán dejado vendido. Puedes configurar una serie de comandos para que tus aliados tengan un determinado rol en el combate, aunque no hay mucha variedad de opciones. Quizá lo mejor sea seleccionar la opción de apoyo. De esa manera, tus compañeros no irán de forma alocada a por los enemigos y tú podrás hacer las veces de tanque.

Únimo Marmito Ni No Kuni Análisis Ni No Kuni: La ira de la Bruja Blanca

El inventario del juego es sencillo y esta dispuesto con eficacia, así que si dejas de jugar durante unos días y retomas el juego después, no tendrás dificultad para readaptarte a la interfaz. Dentro del menú principal podremos organizar nuestros objetos, alimentar a los únimos, equiparles armas y armaduras, etcétera. El vademecum del mago, al que podremos acceder en una de las pestañas del menú, es una auténtica enciclopedia de Ni No Kuni. La propuesta de LEVEL-5 es muy interesante, ya que ese libro está disponible siempre que lo necesitemos. En un principio tendrá muy pocas páginas, aunque conforme avancemos en la aventura se irá rellenando de contenido. De esa manera, cuando lleguemos a las secciones finales del juego, nos dará la sensación de tener una guía digital a mano para cualquier consulta: jefes, zonas, objetos, alquimia, únimos, etcétera; todo lo que necesitas saber está ahí.

El juego también tendrá desafíos jugables con puzzles, sobre todo en el interior de las mazmorras, aunque no supondrán un gran reto para expertos en el género. Sin embargo, los desafíos que nos ofrecerán los grandes sabios sí que nos pueden provocar algún que otro quebradero de cabeza.

Ni No Kuni tiene una curva de dificultad bastante adecuada: en algunos combates tendrás más problemas para avanzar, pero si retrocedes a una zona anterior y subes un par de niveles será suficiente para seguir disfrutando del juego. La estructura del título está muy medida: las primeras horas de juego, incluso la primera ciudad que visitas, son un tutorial en sí mismo para adaptarte al nuevo universo. Cuando avances, te darás cuenta de que conoces muy bien las costumbres de los habitantes, los nombres de las tiendas, el funcionamiento de la alquimia, etcétera.

Agua Ni No Kuni Análisis Ni No Kuni: La ira de la Bruja Blanca

Las misiones secundarias del juego funcionan en torno a un sistema de ayuda. Al igual que Link en Majora’s Mask, Oliver siempre estará dispuesto a echar una mano a la gente. Te convertirás en el chico de los recados. Este sistema de misiones, además, funciona de forma similar a la recolecta de minimedallas en Dragon Quest, sobre todo en lo referente a las recompensas. Al completar las misiones te darán fichas que se irán acumulando en una cartilla. Las cartillas suelen estar compuestas por unos 10 espacios para fichas, que podremos canjear por objetos cuando estén rellenas. Para canjearlas tendremos que ir a Recados Express, tienda que se encarga de la gestión de las cacerías y misiones secundarias. Ayudar a la gente será importante, ya que las recompensas por canjear las cartillas son bastante suculentas. Aquellos NPC’s (personajes secundarios) que tengan algo importante que decirnos estarán resaltados con un parpadeo azul en el minimapa, que está localizado en la parte superior derecha de la pantalla. Si no tenemos suficiente con esa pista, el relicario también nos ayudará: es un artefacto que brillará en el pecho de Oliver cuando nos acerquemos a algún lugareño importante.

Completar misiones secundarias ayuda a afrontar los retos del juego de forma más solvente, aunque todo tiene su precio: hay muchísimas en cada ciudad; querer completarlas todas nos llevará muchísimas horas. Tantas que incluso puede ser que doblemos la duración de la historia principal, que está establecida entre la veintena y treintena de horas.

Las misiones pueden variar mucho: desde la simple tarea de recomponer un corazón herido, hasta la compleja y pesada misión de recolectar elementos concretos muy raros.

Ni no Kuni Wrath of the White Witch 05 Análisis Ni No Kuni: La ira de la Bruja Blanca

Sobre los corazones en Ni No Kuni podríamos hablar largo y tendido. Este título juega mucho con los sentimientos y los estados de ánimo de los personajes. El dibujo y temática desenfadada del juego puede llevar al engaño: es cierto que estamos ante un juego enfocado hacia el público infantil; pero al igual que ocurre con las películas de Pixar, hay diálogos y metáforas que solo podrán ser captadas por los jugadores más entrados en años. El relicario y la recogida de corazones serán dos elementos clave del juego: utilizando magia recoges una emoción que rebosa en una persona, la almacenas en el relicario, y la proyectas después en otro lugareño al que le falta ese sentimiento. Así, como si de una balanza se tratase, equilibras los estados de ánimo de las personas y obtienes recompensas. Estos actos, realizados de forma casi altruista por Oliver, definirán mucho su personalidad, la de un chico aventurero, aunque muy asustadizo. Ese miedo es alimentado por su desconocimiento del mundo. Despojado de su madre, Drippy se convierte su muleta y único apoyo. Es su tutor, su guía en el camino. Oliver posee el cerebro de un niño, así que no esperemos que pueda resolver grandes tejemanejes lógicos. Para ello tendremos a Drippy, que actuará de faro para iluminarnos el camino en los momentos de menos lucidez de Oliver. El farolillo que lleva el muñeco de Oli en la nariz refuerza ese detalle: es la luz que ilumina el camino de nuestro pequeño protagonista; o dicho de otra forma, es la figura paterna que Oliver necesitaba. Drippy se convierte, casi sin darse cuenta, en la persona más importante del mundo para el joven aprendiz de mago.

Una sinfonía llena de magia

La música del juego es muy especial. Si ya hemos explicado largo y tendido que el juego es visualmente impecable, también tenemos que hacer lo propio con el apartado sonoro. Como ya hemos explicado, todas las piezas musicales están compuestas por Joe Hijaisi y la orquesta filarmónica de Tokyo. El resultado hace honor a sus creadores y no decepciona ni un ápice. Solo hay que escuchar el tema principal del juego para darse cuenta de que estamos ante una banda sonora tremenda. Los efectos sonoros, por otro lado, cumplen muy bien con su cometido: no molestan y no destacan mucho, salvo en momentos puntuales en los que se quiere enfatizar la acción de un personaje. Nos parece un gran acierto que el juego haya llegado a España con dos opciones de doblaje: japonés e inglés. Las voces niponas son las más fieles, aunque el doblaje al inglés no está mal y cumple muy bien su cometido. No hemos echado de menos en ningún momento la falta de un doblaje al español. Parte de culpa de ello la tiene Namco Bandai por el gran esfuerzo que ha hecho para traducir y localizar el juego a nuestro idioma. El resultado es impecable: las líneas de diálogo fluyen sin ningún error, con frases muy acertadas y diálogos desternillantes. Lo único que se ha echado en falta es que el juego hubiera llegado antes a nuestro país, ya que ha tenido que pasar más de un año entero desde que se estrenara en Japón para que pudiéramos disfrutarlo.

Drippy Ni No Kuni Análisis Ni No Kuni: La ira de la Bruja Blanca

La rejugabilidad del juego, al igual que en otros muchos títulos del género, se basa en visitar lugares anteriores para llegar a sitios a los que no podíamos acceder antes. Retrocederemos para abrir cofres que estaban cerrados con cierto hechizo, completar secretos, perfeccionar el equipo, etcétera. El juego tiene cierta linealidad, aunque nunca hemos tenido la sensación de no tener libertad, incluso sabiendo cuál es el siguiente objetivo de Oliver.

Ni No Kuni nos trae a la memoria joyas de generaciones pasadas. Podríamos mencionar algunos títulos e incluso elaborar una lista, pero preferimos quedarnos con esta idea: lo clásico no significa obsoleto y lo nuevo no es algo negativo. Ni No Kuni respira mucho amor por los videojuegos y nos genera nostalgia, pero aporta su propia fórmula. Goza de una bella factura artística y una buena jugabilidad. Sus cinemáticas son increíbles, su música genial y la aventura de Oliver emocionante. Muy recomendable para todo fan del rol japonés e imprescindible para los seguidores del Studio Ghibli.

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Juan López

Zaragoza, 20 años. Comunicación Audiovisual. Apasionado de los videojuegos desde que nací. Amante del cine, la música y los buenos libros. Ladrón de sueños y creador de ideas. Chistopher Nolan es mi ídolo, Link mi héroe y los RHCP mi nicotina.

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