Análisis: ‘God Eater Resurrection’ y ‘God Eater 2: Rage Burst’

Han sido muchos años de espera e incertidumbre para los fans de God Eater que viven fuera del país del sol naciente. Alzo la vista atrás y ya han pasado cinco años desde que God Eater: Burst llegó a nuestras ya jubiladas PSP, allá por marzo del 2011. Dos años después, los japoneses pudieron disfrutar de God Eater 2, la secuela del titulo de Bandai Namco —Namco Bandai, por aquel entonces—, en PSP y en sus recién estrenadas PlayStation Vitas. En cambio, el usuario occidental se encontraba en un periodo de incertidumbre. Las bajas ventas del primer juego, ya sea por la barrera del ingles, la poca distribución del título o por la alta piratearía de la época, nos hacían despedirnos de ver por estas tierras a la secuela de este juego de caza.

Pero los años pasan y, finalmente, ha encontrado el modo de hacerse un hueco en nuestro mercado. Esta vez, para Playstation 4, PSVita y PC —De las cuales, analizaremos la versión de PSVita—. Y, por primera vez, en completo castellano.

Antes de empezar con el análisis, me gustaría hacer un pequeño paréntesis para aclarar cosas. God Eater 2 salio para PSP y PSVita, pero tiempo después en Japón recibieron God Eater 2 Rage Burst, una versión con muchas horas de contenido extra, que llegó para PSVita y PS4. A los meses, salió a la venta God Eater Resurrection, para las mismas consolas. Se trata de un remake del primer juego, basándose en las mejoras del segundo. Vengo a decir esto porque, en esencia, nos encontramos con que ambos son el mismo juego, diferenciándose solamente en lo que al guión se refiere. Todo lo que comentaré más adelante se puede aplicar en ambos. Esto tampoco debería de afectar mucho al lector, ya que, con la compra de God Eater 2 Rage Burst, Bandai Namco nos regala God Eater Resurrection, así que en realidad nos encontramos con un paquete de dos juegos en uno. Una vez aclarado el por qué esto es un análisis mixto, entremos en materia.

FICHA TECNICA

Plataforma: God Eater Resurrection en PSVita y PS4. God Eater 2 Rage Burst en PSVita, PS4 y PC (Steam)

Versión analizada: PlayStation Vita

Género: Juego de caza/acción

Desarrollador: Bandai Namco Games

Distribuidor: Bandai Namco Games

Fecha de lanzamiento: 30 de septiembre de 2016

Idioma: Textos en castellano, voces en ingles

 

Requisitos de God Eater 2: Rage Burst en PC:

MÍNIMO:

    • SO: Windows 7
    • Procesador: Intel Core 2 Duo E7500 2.93 GHz / AMD Athlon 64 X2 Dual Core Processor 5600+ 2.9GHz
    • Memoria: 3 GB de RAM
    • Gráficos: NVIDIA GeForce 9800 GT 1GB / AMD Radeon HD 6670
    • DirectX: Versión 9.0
    • Red: Conexión de banda ancha a Internet
    • Almacenamiento: 15 GB de espacio disponible
    • Tarjeta de sonido: Compatible con direct DirectX o integrada

RECOMENDADO:

    • SO: Windows 7, 8, 10
    • Procesador: Intel Core i3 4130 3.4 GHZ / AMD FX-4100 Quad-Core Processor 3.6GHz
    • Memoria: 8 GB de RAM
    • Gráficos: GEFORCE GTX560 1GB / AMD Radeon HD 6850 1 GB
    • DirectX: Versión 9.0
    • Red: Conexión de banda ancha a Internet
    • Almacenamiento: 15 GB de espacio disponible
    • Tarjeta de sonido: Compatible con direct DirectX o integrada

Año 2071, la tierra ha sido arrasada por unos monstruos llamados Aragamis. La humanidad está en las últimas, pero hay una última esperanza: Fenrir, una organización que le parará los pies a estos monstruos gracias a la ayuda de los God Eaters, gente capaz de hacerle frente a estas poderosas criaturas.

Esa es la principal premisa de la franquicia, y su principal baza para competir frente a otros títulos de su genero. Para ser sinceros, God Eater no trae precisamente la mejor historia del medio, pero sí que nos encontraremos ante una serie de eventos en los cuales iremos conociendo a nuestro grupo, y el desarrollo de la historia hará que consigamos estrechar lazos con ellos.

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Esa es precisamente otra de las, a mi parecer, grandes bazas de God Eater: El compañerismo. Todo jugador de Monster Hunter, o cualquier juego del género, esta acostumbrado a hacerle frente en solitario a grandes enemigos. God Eater te ofrece la alternativa de ir acompañado con una serie de NPCs, que harán de tu caza algo más liviano. Las inteligencias artificiales de estos funcionan bien, así que mas de una vez te salvaran de algún apuro. Obviamente, esto es una opción, y el que busque un gran reto puede aventurarse solo en la cacería, aunque no lo recomendamos especialmente ya que el juego esta diseñado para que vayas acompañado en todo momento.

Porque, ante todo, God Eater busca ser accesible. Es bastante amigable con el jugador nuevo, ya que al tener tres personajes apoyándote, puedes simplemente entretenerte golpeando al bicho, descuidando algo la curación, cosa que en Monster Hunter ni se te ocurriría hacer.

Las comparaciones con el titulo de Capcom son obligatorias, la influencia es clara. Pero por desgracia, me temo que en el resultado final no nos encontramos con un producto tan redondo. God Eater esta entre dos mares, el de querer ser un juego de caza, y el de querer contar una historia, y no sobresale especialmente en ninguno de los dos.

Por un lado, el guión, aunque tenga sus salidas de vez en cuando, no llega a sobresalir. No nos confundamos, no nos encontramos ante un despropósito, simplemente nos encontramos ante algo correcto y funcional. Por lo cual, God Eater tal vez no sea la mejor opción en caso de que queramos ver una gran historia.

Por otro lado, esto último, dado a su género, lo considero algo completamente perdonable. Pero el punto crudo no es su historia, sino su combate. Monster Hunter nos ofrece un ritmo de combate lento, y pausado. Somos pesados, y pequeños ante monstruos colosales. Cuando golpeo a un monstruo en Monster Hunter, me siento poderoso, siendo como si estuviera intentando partir una pared con un martillo, y poco a poco lo estuviera consiguiendo. Y, cuando consigo romper la pared, la sensación es increíble. Me siento divino. En cambio, esto no me pasa en God Eater. Aquí, el movimiento no es lento. Saltamos, hacemos un combo, esquivamos, transformamos nuestra arma en un cañón, acribillamos al bicho a balazos y volvemos a esquivar el siguiente golpe. El problema es que no siento que este gran poder que tenemos se refleje bien en las mecánicas.

Está bien, si machacamos a un bicho se le acaban rompiendo piezas, pero no me sirve. No noto contundencia en mis golpes, aquí sigo golpeando la pared, sí, pero mi martillo ahora es de cartón. No siento que el enemigo lo pase mal porque le están golpeando, simplemente, en algún momento, muere. Y eso no me parece nada satisfactorio, soy un cazador. Devoro dioses. Estoy por encima de esas criaturas y quiero sentirlo. En ambas franquicias, cuando un enemigo está débil huye a otra zona. En Monster Hunter, esto me hace sentir poderoso, siento que hice llorar a una bestia y no pienso dejar que vuelva a casa con su mamá. En God Eater esto es solo una molestia. No soy un cazador persiguiendo a mi presa, soy un niño jugando al pilla pilla. El bicho corre un poco, le acribilláis entre los cuatro a balas, y ya no se va. El combate continua y aquí no ha pasado nada. ¿De verdad estos bichos han arrasado con la especie humana? No me lo creo.

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Otro problema que ha tenido el titulo es lo mucho que ha tardado en llegar. Tal vez en 2013 hubiera sido un lanzamiento interesante. Pero actualmente hay opciones bastante más aconsejables dentro del género.

De todas formas, vamos a hablar un poco del apartado artístico del juego. Los diseños de ambos juegos tiran de las influencias de moda en la cultura otaku, siendo todos los cazadores una pasarela por Akihabara en todo su esplendor. Tal vez no vayan especialmente bien vestidos para el combate, pero se nota que están diseñados para atraer a su publico. Si podemos perdonar esto, nos encontraremos también con unos diseños de monstruos muy dignos de mención. Los Aragami son geniales y les sobra el carisma.

Por parte de la banda sonora, estamos ante una BSO inmensa, que no llega a destacar, pero que funciona correctamente y sabe meterte en las situaciones. No saldremos tarareando ninguna canción, pero es agradable de escuchar mientras juegas.

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Y es una pena, porque, allá por 2011, God Eater parecía que iba a venir a plantarle cara al gigante de Capcom. Pero parece ser que las cosas no han sido así. De todas formas, podemos plantear la cosa con otro punto de vista. Con el bombo que se le esta dando últimamente a esta saga, no dudo en ningún momento de que, en un futuro no muy lejano, podríamos ver el anuncio de una tercera entrega. Veo este pack como una forma de poner al día en la franquicia al publico occidental, para que estemos preparados para lo que esta por venir. Y qué diablos, que son treinta euros por dos juegos con cientos de horas de contenido cada uno.

Si conseguís colegas con los que jugar, God Eater puede ser una opción interesante. Además, tiene crossplay, y los usuarios de Vita pueden jugar con los de PS4. Así que ya sabéis, juntad un grupo, y a cazar Aragamis, que este tipo de juegos, en compañía, saben mejor.

Trama6.8
Jugabilidad6.5
Gráficos6
Sonído5.7
Un juego que llega demasiado tarde, a un mercado donde la competencia es mas fuerte. Pero una opción bastante económica si te gusta el género.
6.3

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Ricardo Teresa

Apasionado a los videojuegos desde temprana edad. Disfruto de un buen café y buena música. Me he esforzado en escribir una biografía terriblemente genérica y espero que aprecies el esfuerzo que me ha supuesto hacer esto.

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