Análisis Dragon Quest VII: Fragmentos de un mundo olvidado

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La relación entre Dragon Quest y Europa es bastante curiosa. Hasta su octava entrega, para PlayStation 2, no pudimos disfrutar de la famosa saga de JRPGs que tanto da que hablar en Japón. Tras ello, hemos ido recibiendo poco a poco los remakes de los juegos anteriores en Nintendo DS, y algún que otro spin off. Pero, hasta la fecha, el único titulo principal que jamás habíamos podido catar era este. Originalmente lanzado para PSX, por fin llega a 3DS nuestro fragmento olvidado. Ya está aquí, Dragon Quest VII.

Plataforma: Nintendo 3DS

Género: RPG

Desarrollador: ArtePiazza

Distribuidor: Square-Enix

Fecha de lanzamiento: 7 de Febrero de 2013 (Japón), 16 de Septiembre de 2016 (Europa)

Idioma: Textos en castellano

Dragon Quest VII: Fragmentos de un mundo olvidado nos sitúa en un pequeño pueblo costero. Somos el hijo de un pescador. Tras una serie de aventurillas con Kiefer, el príncipe del único reino vecino, acabamos metidos de lleno en una aventura en la cual descubriremos que hay mas mundo mas allá de nuestras islas.

Resulta que, dentro de la isla, el héroe, Kiefer y Mariel —Una arrogante muchacha que vive en tu pueblo—, acabarán encontrando una serie de fragmentos de una tablilla, y, además, un viejo santuario. A través de este santuario, y colocando las tablillas, podrán acceder a nuevas islas, en otro tiempo. Y, tras solucionar una serie de eventos en la isla y volver a casa, estas regresarán a nuestro tiempo. El motivo por el que el mundo ha acabado así, lo descubriréis jugando.

Dragon Quest es, ante todo, aventura. Y que las islas estén aisladas le da un aire a aventura episódica. Fuimos a este lugar, conocimos a estas personas, y tras compartir una serie de vivencias con ellos, volvemos por donde hemos venido. Con esta serie de aventurillas, conseguiremos fragmentos, y al completar cada tablilla, podremos acceder a un nuevo lugar. Me gusta esto, ya que al estar todo tan marcado, podremos conocer el mundo poco a poco, sin llegar a saturarnos.

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Y que no nos sature es algo que este remake hace genial. Generalmente empezar un JRPG da miedo. Nos plantamos ante aventuras larguísimas, y a no ser que nos enganche bien, lo mas posible es que nuestra travesía por salvar el mundo se quede a medio camino. Yo tenía muchas ganas de este juego, pero el miedo estaba presente. Ya me habían avisado de que, solo con lo principal, el juego me duraría el grueso de 105 horas. Poca cosa. Pero he conseguido terminar en 75. Entonces, ¿qué me ha faltado?

Pues veréis, si la versión original de Dragon Quest VII duraba 105 horas no era porque tuviese material para 105 horas, sino porque era tosco, y pesado. Esto era bastante común en JRPGs de los noventa, y, por desgracia, a día de hoy algunos siguen arrastrando errores del pasado. Se premiaba al juego por ser largo. Cuantas mas horas le dedicaras, mas habías rentado el dinero, sin tener en cuenta lo tosco que pueda llegar a ser. A día de hoy las cosas no son así, o al menos, no tanto. Así que agradezco que la cosa se vuelva mas ligera, en pos de que el juego sea mas dinámico.

Entre las mejoras, han incluido a un asistente en el templo. Este te indicara donde puedes encontrar los fragmentos que te faltan. Además, llevarás contigo un indicador que parpadea al estar cerca de uno. Esto facilita muchísimo el proceso, ya que no pierdes el tiempo tontamente en zonas donde no puedes hacer nada. Por si fuera poco, puedes acceder a un menú de ayuda, que te refresca que es lo último que has hecho y a dónde te toca ir.

Esto último es un gustazo. El problema viene en los últimos compases. Ese mimo por no perderte se desvanece un poco, y si no fuera porque he recurrido a guías en mas de una ocasión, realmente no sabría muy bien a donde ir en ciertos momentos.

Comentar también el excelente trabajo de localización que acarrea este titulo. Se han esforzado por darle a cada zona un acento. El resultado de esto es que en cada región de este juego se habla como en un lugar de nuestro mundo, encontrándonos una zona con italianos, alemanes, vascos… Esto ayuda a sus diálogos, y a acentuar que mas de un momento sea hilarante.

A nivel gráfico el juego cumple, de sobras. Artísticamente tiene mucho mimo. El juego tiene ya tres años, y aunque no este por encima de otros juegos de la misma consola, como Kingdom Hearts: Dream Drop Distance, sí que nos encontramos con un juego enorme, y que suple sus carencias técnicas con un gran acabado artístico, haciendo de un conjunto prácticamente perfecto, y bastante resultón.

Pocas cosas malas tengo que decir sobre este juego, la verdad. Aunque hay algo que me molesta bastante, y es los modelos de personajes que veremos una, y otra vez mas durante nuestra aventura. En cada pueblo conoceremos a uno o varios habitantes, y nos contaran su historia. La primera vez que los veamos, bien. El problema es que al entrar en la siguiente zona, es bastante posible que se reutilicen los modelos de algunos de los personajes que ya hemos conocido. Si hablásemos de secundarios, esto me daría igual. Pero si quieren que conozca a un personaje, me gustaría que tuviera algún rasgo que le diferenciara del resto. El problema de esto es que en una aventura de ochenta horas, al final acabo por olvidarme de los personajes, solamente por tener un diseño genérico. Y esto es una pena, porque sus historias están bien hiladas y son interesantes. Comprendo que en PSX Dragon Quest VII no pudiera representar esto del mejor modo posible, pero la oportunidad de arreglarlo ha sido 3DS y lo han dejado pasar de largo.

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La música que nos acompañara en nuestra aventura es una delicia. No he podido evitar tararearla más de una vez, y da ese buen rollo de aventura inocente, sin muchas más pretensiones que divertir que me infunde la saga Dragon Quest. Melodías relajadas para la aventura y la exploración, tonos mas opresivos para mazmorras, y épicas canciones para grandes jefes. Encaja a la perfección con este titulo.

En resumidas cuentas, nos encontramos ante el último fragmento de la saga, el perdido, por fin en nuestras manos. Pese a que de cara al final sea un poco horrible encontrar el camino, el viaje ha merecido la pena. Sus muchas horas se pueden administrar en sesiones mas pequeñas, gracias al formato episódico. Sin duda, estamos ante uno de los títulos mas interesantes del catalogo de 3DS, en cuanto a JRPGs se refiere, y uno de los mejores Dragon Quest.

Pero, hablando de Dragon Quest. El viaje no termina. Ya hemos cerrado este capítulo perdido, pero desde Nintendo DS, tal y como comentabamos antes, hemos ido recibiendo remakes de toda la saga, desde Dragon Quest IV: El capitulo de los Elegidos, a este último. Y me parece, casi poético, que justamente ahora que por fin tenemos entre nosotros todos, nos vaya a llegar el remake de Dragon Quest VIII: El Periplo del Rey maldito, a nuestras Nintendo 3DS, el año que viene. Justo, el primer juego que nos llegó. Con él, ya terminaríamos el ciclo de remakes y, saltándonos Dragon Quest IX (que salió para Nintendo DS) y Dragon Quest X (el multijugador online del que no tenemos noticias en occidente), ahora nos tocaría esperar a Dragon Quest XI, el cual llegará para 3DS, PlayStation 4 y Nintendo Switch.

Dragon Quest esta en uno de sus mejores momentos, y desde TecnoSlave tenemos muchas ganas de ver qué tendrá que decir la saga madre del JRPG en la generación actual. Desde luego, en portátiles, este remake nos ha encantado.

Jugabilidad8.5
Música10
Gráficos/Dirección artistica8.8
Historia8.1
8.9

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Ricardo Teresa

Apasionado a los videojuegos desde temprana edad. Disfruto de un buen café y buena música. Me he esforzado en escribir una biografía terriblemente genérica y espero que aprecies el esfuerzo que me ha supuesto hacer esto.

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